6/5/17

Localizaciones 3


Cañón Oeste de la Cañuela como alternativa para una sesión fotográfica compleja. Si se tratase de encontrar en una gruta un suelo limpio, libre de irregularidades, lo suficientemente plano, con amplitud y con belleza no encontraríamos muchas opciones. Y a todo eso, por si fuera poco, debemos añadirle que no sea difícil llegar hasta el lugar. Bueno no era más que un intento. A lo largo de esa famosa galería hay varios lugares interesantes para hacer otras fotos, pero no esa foto.
Hacía tanto tiempo que no volvía a la Cañuela que dudé un poco en la senda que conduce a la boca. La rampa final sigue tan llena de barro y piedras resbaladizas como siempre. La gran galería de entrada es un sitio sobrecogedor por la luz y la reverberación. El pasamanos está muy bien instalado. Mientras pasaba recordé con asombro el día que lo hice sin pasamanos (no se había instalado aún) escalando con una cuerda dinámica en travesía. Para asegurar una posible caída use empotradores y creo que algún clavo. Totalmente increíble, como si lo hubiera hecho otro ser humano diferente. Y es que aunque pensamos que somos uno en realidad no sabemos cuantos somos.
Más adelante encontré todo como recordaba. La cuerda con nudos para ascender un bloque patinoso, la zona del pozo del Arca con su cuerda y la desviación hacia la Sala de la Encrucijada. Continué por el Cañón Oeste adelante observando sus posibles galerías colgadas. Y sobre todo observando las posibles localizaciones para una foto con bailarinas. Sin duda hay varios sitios en esa galería con encanto suficiente como para merecer la pena usarlas como marco de una foto. Pero en cuanto a mis exigencias de una zona plana, limpia y amplia la cosa no da mucho de sí. Me dediqué a probar el muy notable focus-stack automático de la pequeña Olympus Tough fotografiando pequeñas formaciones. Y a mirar los recovecos accesibles sin muchas complicaciones.
El camino de salida se me hizo muy corto. Fuera ya la primavera reventaba por los costados. El viejo mastín que me había ladrado al acercarme a la boca ya no estaba por allí. Por la carretera del Puerto de Alisas, y sobre todo por su bajada hacia La Cavada, circulaban algunos ciclistas. Uno de ellos bajaba a tumba abierta y se me pegó a menos de un metro del coche intentando adelantarme. Lo viví como una situación muy peligrosa. Cuando la carretera se suavizó finalmente pude alejarme de él  y volver a respirar tranquilo.
          La realización de fotos se está complicando bastante: hay un sinfín de condicionantes además de la dificultad de la foto en sí misma. Pero en un futuro cercano espero que las fotos complicadas, sobre todo por los factores humanos, dejaran su espacio a otro tipo de fotos menos sociales y más introspectivas.  De no ser así esta tarea acabaría agotando la poca paciencia que poseo…