9/4/17

Esfuerzos


Muy lejos de aquellos lugares, cuando ya ha pasado mucho más de una semana, me parecen irreales las dificultades que se acumularon esos días. Pensé que alguien, dotado de algún  poder oscuro, había conseguido envenenar el devenir de forma que nada ocurriese según mis proyectos. Las cosas no ocurren por casualidad. La ignorancia y la falta de luces declaran “casualidad” a la infinita, pero simple a la vez, causalidad universal. De cualquier forma me iba inclinando a creer que aquello no saldría bien. La falta de aliento, tal vez la desesperación, estaba servida.
           Semanas antes de los eventos un compañero me había narrado la difícil situación por la que pasaban los permisos y visitas al Sistema de Los Chorros. Algunos compañeros habían tenido dificultades con las autoridades debido a malentendidos y faltas de acuerdo con otros espeleólogos asiduos al Sistema. Mis amigos no se encontraban con ánimo para ayudarme con el proyecto que les planteaba. Sin embargo pensé que aunque faltasen dos o tres compañeros siempre habría cinco o seis espeleólogos que posarían para la foto en la Sala de las Espadas. Mavil me dijo que él tenía permisos de visita pedidos con varios compañeros para los primeros día de la Semana Santa. Aunque otros, la mayoría tal vez, parece que sólo podían ir el fin de semana y, por lo tanto, debían pedir permisos independientes. Es decir los días ocho y nueve de abril. Mi prioridad era hacer un retrato colectivo de los espeleólogos que, atesorando multitud de visitas, más conocían el Sistema. Y, claro está, el proyecto era retratarlos en su elemento. Aunque sin mucha fe pedí un permiso para el día diez de abril con Perico... (continuará)